Cultivo marihuana

Gracias a sus bondades medicinales el cultivo de marihuana es una práctica muy común en todo el mundo. Incluso, en muchos países es legal como en Uruguay y Canadá.

Cultivar marihuana es un arte. No se trata de responsabilidad, sino de pasión y disciplina para lograr que nazcan los cogollos más hermosos y en una buena condición.

Por ello, en este artículo hablaremos sobre los cultivos de cannabis, proporcionaremos algunas técnicas útiles y, por supuesto, consejos prácticos para que logres tener la mejor cosecha de tu vida. ¡Quédate con nosotros!

¡Logra el mejor cultivo de marihuana en 10 pasos!

¿Es tu primer cultivo? ¡No te preocupes! Lo que más necesitas es pasión, pasión para hacerlo bien y si sigues todas estas instrucciones te irá genial, estamos seguros de eso.

1.    Elige correctamente las semillas

La calidad del cultivo depende, en gran medida, de las semillas. Se trata de un aspecto de suma importancia, puesto que durante el proceso, influye de forma directa en el resultado que deseas obtener.

Cuando se habla de variedad, te decimos que cada cultivador tiene sus favoritas, claro esto depende del objetivo final, es decir, aroma, sabor y textura.

Algunos consumidores prefieren una fuerte dosis de sativa, la cual tiene un gran porcentaje de cannabionoides como THC, la cual ayuda con la depresión, pues proporciona grandes dosis de motivación. Otras personas prefieren la planta de marihuana índica, ya que tiene un sinfín de bondades medicinales y con una mayor concentración de CBD.

Ahora bien, la elección de los genes, también tiene otra característica. En primera instancia, dependerá si el cultivo será en el exterior o interior. En el primer caso, lo ideal son genes que nazcan arbustos enormes y frondosos. En la situación dos, es mejor adquirir variedades autoflorecientes debido a que no son muy altas.

2.    Sí a las semillas y no a los esquejes

Los esquejes son la multiplicación asexual de la marihuana, son conocidos como clones. Son hechos usando como base una copia de la planta, la cual proviene de una parte de la planta madre. Este desarrollará sus propias raíces e incluso crecerá casi idéntica.

Después de conocer el concepto de esquejes, tenemos la obligación moral de decirte que si es tu primer cultivo: Elige semillas y evita los esquejes, debido a que un cultivo con clones no es difícil, tiene ventajas, pero es un proceso algo arriesgado.

¿Sabes por qué? Porque se transmiten rasgos genéticos, en algunos casos puede ocurrir que se traspasen ciertas deficiencias o enfermedades de la planta original o madre. Por esta razón, expertos recomiendan que se inicie mejor con semillas y luego, cuando tengas mucha más experiencias intentes con esquejes.

3.    Semillas feminizadas

Ya sabes las ventajas de elegir semillas, por ahora te diremos que la mejor opción a la vista: las semillas feminizadas, así lograrás tener un cultivo de marihuana de excelente calidad.

Las semillas feminizadas son aquellas que no tienen cromosomas masculinos. ¿Sabes qué significa? En palabras simples el resultado serán plantas hembras, cuyas flores podrán ser fumadas… Sí, ideales para un buen porro. ¿Te agrada la idea, no? Entonces, quédate al tanto de lo que sigue.

Un cultivo de marihuana con semillas feminizadas te ahorrarán mucho tiempo, ya que no tendrás que identificar cuáles son las plantas machos durante el proceso de floración y eliminarlas del cultivo.

4.    Un suelo en óptimas condiciones

Ahora sí, después de tener esos primero tres pasos listos. Es importante, contar con un suelo de calidad para que tus cogollos nazcan sanos.

Las plantas deben estar expuestas a la cantidad y nutrientes adecuados, los cuales tomarán del suelo a través de sus raíces.

La mejor recomendación que te podemos dar es que hagas uso de un suelo orgánico, que esté lleno de nutrientes y que no necesite modificaciones, sino hasta el ciclo final del cultivo.

5.    Fertilizante y estimulantes

Después de tener un suelo de calidad, la buena noticia es que evitarás agregar suplementos que pueden hacer daño a tus preciadas plantas.

Hay casos en los que cultivadores optan por fertilizantes y estimulantes, y debido al poco conocimiento se exceden y provocan que se bloqueen los nutrientes e impiden el proceso de fotosíntesis adecuada.

El mayor consejo es evitar los químicos y dejar que la planta crezca de forma natural.

6.    Luz abundante

Llegamos a un punto interesante. ¿Recuerdas aquella clase sobre la fotosíntesis? De seguro sí, entonces, no temas y repasa la clase y comienza a ponerla en práctica. Estamos seguros que, no será difícil.

Tu planta de marihuana necesita luz para crear energía, sobrevivir, desarrollarse y producir esos lindos y hermosos cogollos escarchados con los que tanto sueñas.

Por otro lado, cuando se cultiva en interior, una lámpara común no será suficiente para la hierba. Así que la mejor alternativa es, sin lugar a dudas, las luces HPS o las LED… Verás que crecerán rápido, sanas y fuertes.

7.    Flujo de aire y ventilación

El nivel de aire es de suma importancia y de él dependerá el resultado del cultivo. Ayuda a mantener la buena calidad del aire y segundo reduce la posibilidad de que aparezcan mohos, los cuales se producen cuando hay poca ventilación y están húmedos.

Puedes usar ventiladores en conjunto a un sistema de extracción, para que así renueven el aire constantemente.

8.    Una temperatura adecuada

¿Sabías qué las plantas de cannabis tienen un mejor resultado cuando sus necesidades térmicas son cumplidas de forma adecuada? Bueno, te comentamos que durante la fase de floración, la temperatura diurna es de, aproximadamente, 18 a 26 °C.

Una temperatura menor a la mencionada, podría traer consecuencias fatales a las plantas e incluso causar su muerte.

9.    Control de la humedad

Nunca debes ignorar el control de la humedad, porque si no perderás todos los pasos anteriores. Esta característica hace que referencia a la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. Puedes medir la humedad con un higrómetro.

En la etapa vegetativa, las plantas prefieren un entorno húmedo, entonces, prosperan en una humedad alta. En cambio, durante la floración prefieren menos humedad y con un nivel de 40 %.

En la floración una humedad baja, reduce la posibilidad de que se formen mohos.

10. Secado y curado

El secado y curado es el paso final, sin embargo, es tan vital como los otros 9. El moho suele crecer en un entorno húmedo y oscuro, por esta razón se debe secar la planta y curar los cogollos para evitar cualquier resto de humedad y enfermedad.

Con estos pasos estamos seguros que lograrás hacer un excelente cultivo de marihuana.

Tipos de cultivos de marihuana

Existen tres tipos de cultivos de marihuana los de exterior, interior e hidropónico.

  • Cultivo en interior: Para realizar este tipo de cultivo es necesario contar con una infraestructura adecuada. Debes aportar luz necesaria para la planta, eso sí, durante cada fase del cultivo y otros aspectos como extracción de aire, riego y un armario. La ventaja de los cultivos de interior es que se puede cosechar durante todo el año, además que podrás controlar más las plagas y los insectos.
  • Cultivo de marihuana en exterior: Este tipo de cultivo es uno de los más comunes, debido a que no necesitas comprar grandes instrumentos debido a que la naturaleza te lo proporciona. Puedes aprovechar la luz solar, la ventilación natural, se cultiva durante las épocas más calidad. Está comprobado que algunas variedades de semillas resisten a largas épocas de frío. El único detalle es que el período de cultivo es un poco más largo.
  • Cultivo hidropónico: Existe un último tipo de cultivo de marihuana, el hidropónico. Aquí no se emplea el uso de sustrato, porque debes emplear disoluciones minerales para aportar nutrientes eficaces para alimentar la planta. Se trata de un proceso más artificial que natural, ya que utilizan algunos sustratos como lana de roca, arcillas expandidas o similares, cuyo único fin es sostener la planta. Es recomendable para cultivadores expertos.

Después de esta dosis de información, ¡estarás listo para aplicar tus conocimientos!